AGUSTÍN LUCAS → Futbolista y poeta

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Jugó en pila de cuadros, desde Miramar a Liverpool. Es escritor de libros sobre el fútbol y su folklore, periodista y recita poesía sobre beats con su proyecto Hey Mujik! Apoya fuerte a los jugadores de la selección en sus reclamos contra Tenfield.

 

Zaguero sensible pero recio, poeta aguerrido. Percibe el fútbol desde adentro y se toma el tiempo de narrarlo sin cassete, rescatando el romanticismo. Juega semanalmente con los reclusos en la canchita de la Colonia Berro, participa de talleres de rap en las cárceles junto a referentes de la escena hip hop y aprovecha el hecho de ser actor del deporte más popular para decir sus COSAS. El término Nuevo Atleta le calza como a pocos.

 

¿Qué nació primero en vos, el futbolista o el poeta?
Claramente primero el futbolista. Porque una vez que aprendí a mantenerme parado, quise pegarle a una cosa redonda que después fue la explicación de cómo gira el mundo.

 

¿En qué fase de tu carrera de jugador estás ahora?
Ahora mismo estuve acostumbrándome a vivir de otra manera. Por suerte vuelvo a jugar en Albion FC (en la c) a partir de enero. El cuadro más viejo del Uruguay, el verdadero decano. La idea además, es aportar en lo social y educativo en el vínculo con el barrio. No concibo jugar por jugar, no me alcanzan las condiciones.

 

¿Y en qué fase de tu carrera de escritor-poeta-comunicador?
Tengo un poemario en pleno laburo que veces lo disfruto y a veces lo detesto. Creo que es parte de la sensibilidad, el amar y odiar lo que uno hace. Es debatirse con el mundo interno. Con todos los seres que somos. Vivo de lo que quiero, una mezcla entre la poesía y la pelota.

 

¿Cuál fue el mejor insulto que te hicieron desde una tribuna?
Hubo dos parecidos: El primero en el Palermo, en un clásico del muro entre Miramar y Central. Alguien me mandó a escribir poesía y no me quedó otra que mostrarle el dedo pulgar en señal de aprobación. La segunda me mandaron un "¡dedicate a escribir!", con mucha bronca después de haberla sacado del estadio. La violencia empieza cuando puteamos a un trabajador porque se equivoca. El folklore es otra cosa. El folklore es el descanse sano. La rivalidad. La historia.

Ese que me mandó a escribir quiso

meter el dedo

en la

yaga.

No supo

que en la yaga

también hay poesía. 

 

¿Alguna vez sentiste miedo adentro de la cancha?
No. Una vez, después de más de una hora encerrados en el vestuario inhóspito de Flandria en Argentina, cubriendo las entradas y defendiendo a las piñas el ingreso de los hinchas rivales, terminé declarando en una comisaría y perdiendo el buque a Montevideo. La verdad que mucho más miedo da llegar a fin de mes y que no te paguen y que venga un dirigente inepto a dibujarte la jugada y a decirte que el sábado hay que ganar.

 

¿Miedo de escribir?
Eso sí. Quizás jugar frente a mucha gente que te observa al mismo tiempo una vez que agarrás la pelota, te aplaca un poco algunas ansias. Pero publicar, sacar de uno lo que ahora es del otro, es un viaje con horas de escala, turbulencias, whisky y bocados plásticos. La poesía es como una baldosa floja. Como la comida de un avión. Como encontrarse plata. Como putear al juez. 

 

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Recitando con Buenos Muchachos. Foto: Diego Hernandez.

 

¿Considerás Hip Hop lo que hacés con Hey Mujik!?
Lo que hacemos con Dj Ruso en Hey Mujik! es poesía. El hip hop es una influencia. Hacer talleres de rap en las cárceles con Santi Mostaffa y Sapo Gamboa ha sido meterme en un caudal de información que es un privilegio. A mí siempre me gustó el rap. Es la expresión de la calle, del barrio profundo. Pero nosotros hacemos poesía. Con paisajes sonoros. Soy un privilegiado por ser contemporáneo con Luis Suárez, pero también soy un privilegiado por ir a los Slam de Poesía que organiza Pabloski.

 

¿Qué queda de romántico en el fútbol a esta altura de las cosas?
Queda todo. Lo que se han sumado son las nubes del capitalismo. De la estupidez, del show.

 

¿Crees que la causa de los jugadores de la selección realmente involucra a los jugadores del medio local?
Hay un cambio en el paradigma. Antes idolatrábamos a jugadores por lo que daban dentro del campo. Ahora tenemos la posibilidad de admirarlos porque además hablan de derechos. Lo interesante es el debate. Es ver a los trabajadores movilizados en pos de un laburo mejor que, por consiguiente, mejore también en cuanto a condiciones para el hincha.

Es hora de que dejen de tomar decisiones los de traje y corbata

y empiecen a aparecer los de pantalones cortos.

Ya fue aquello de que el jugador es un burro.

Burro es el que calla. 

 

¿Sos anti-Tenfield?
No soy anti Tenfield. Soy pro-derechos. Los negocios en el fútbol no los empezó Paco Casal y en el mundo hay intermediarios de todos colores. Soy pro-torta-bien-repartida. Pro-jugadores y pro-jugadores-dirigentes, aunque a veces a algunos se les cambia la piel.

 

¿Te gustaría estar al frente de la mutual de futbolistas?
Para nada. La Mutual somos todos los jugadores. Tenemos que asumir esa responsabilidad. Depende de nuestra participación en el gremio, las cosas que nos pasan. Cuando entendamos eso las cosas van a cambiar realmente. Será más democrático todo y nacerán en el debate, las nuevas verdades, nunca absolutas.

 

Hay un preconcepto en relación al  jugador de fútbol, de que no tiene mucho brillo intelectual, ¿qué tanto compartis de eso?
Habría que pensar que tanto brillo intelectual tienen los abogados y los doctores que nos gobiernan por ejemplo. El jugador hace una carrera para entender el juego y jugarlo. El doctor para curar gente y el maestro para educar. En ese marco uno habla como puede o como le enseñan. El prejuicio existe pero hay que combatirlo. El fútbol es el octavo arte. Entendamos a los futbolistas como artistas y todo tendrá otro tenor. El brillo también está en resolver una jugada. Pero hay algo claro, al fúbol no sólo se juega con los pies. 

 

Top 3 de travesuras de concentración:

Una ida-fuga al Indio Solari en La Plata en pleno campeonato.
→ Un toque de Los Traidores, un viernes de noche, cuando jugaba al otro día.
→ Una noche larga definiendo cuestiones existenciales con un rapero fue la otra.

“Hubo otras. Siempre estuvo la indisciplina en juego con el orden. Creo que ahí estuvo la riqueza de tantos años de profesional. Hay cosas que a uno le gustan, hay sustancias que a uno le gustan, hay encuentros que a uno lo hacen sentir vivo. He dejado mil cosas por llegar entero a un partido. El fútbol me ha dado salud. El deporte es salud. Pero en cultivar la mente y el alma existen el humo, la pelota, el vino, el fuego y la bohemia. Sin dudas, no soy un buen ejemplo”.

 

Trayectoria

Miramar Misiones → el amor a la camiseta, los amigos para toda la vida, esa cosa inexplicable.

Wanderers → donde conocí a Santiago Bigote López (un hermano de la vida, y un compañero de lucha).

Cerro Largo FC → me vi todas las películas del video frente a casa. Conseguí un lugar donde tomar cerveza sin que me persiga el técnico y sus salieris. Recité abajo de la higuera de Juana. Comí abundante cordero a la pizza. Me fui cantándole la justa a un DT que para mí no servía para nada.

Deportivo Jalapa (Guatemala) → el amor de una mujer me acompañó en ésta travesía. Le toqué la puerta de la casa al presidente varias veces, le ofrecí cambiar deudas por comestibles en el super de su suegra. Terminé negociando por un auto que al final nunca tuve, soñé que con ese Mazda empezaba En el camino de Kerouac.

Deportivo Anzoátegui (Venezuela) → un día llamaron al club para decir que yo hacía fiestas raras en casa, en realidad se estaban quedando unos amigos que usaban rastas y venían a dedo. Jugué con el Lobo Guerra y le escribí un poema. Terminé Insectario que salió con Yaugurú a mi vuelta. Me rompí la rodilla en mil pedazos.

IASA → el lugar donde volví a jugar. Me sentí otra vez útil en una cancha. Me acompañó una hinchada de amigos que me emocionan, fueron el pogo de mi regreso. Al año siguiente ascendimos porque hicimos asado todos los lunes. Publiqué "Besala como sabés" con Pato Hidalgo, a propósito del campeonato.

Comunicaciones (Argentina) → el fútbol argentino siempre me enfermó y ésta vez lo viví de adentro. Una vez me gritaron que me gustaba el asado y el vino y les dije que sí. Era la hinchada de Colegiales. A partir de ahí me dieron para adelante todo el partido.

Liverpool FC → el cuadro de mis amigos. Salimos campeones, ascendimos y publiqué El Lado B, junto a Mintxo Méndez.

Miramar Misiones → segunda vuelta. Gestamos un programa de radio con los jugadores, otro con los hinchas, también relatamos en vivo los partidos por primera vez en la historia. Fuimos autogestionados hasta Buenos Aires a la Feria del Libro a la presentación de Pelota de Papel (cuentos escritos por futbolistas, Planeta 2016). Hicimos de la cantina del club, un centro cultural que hasta hoy resiste. Me echaron por manifestarme. Nadie me quita lo bailado.