papelito-na

Nota vía Whatsapp a Papelito Fernández, pero no tan sobre fútbol

 

TEXTO → FERMÍN SOLANA

 

Cuando Sebastián Fernández vino de Europa a jugar en Nacional, el cuadro del que es fanático, los sitios partidarios avisaron que no le gustaba que le digan Papelito, apodo que le puso el periodista-gil Fernando Niembro, en relación a sus dimensiones corporales.

Más allá de eso los hinchas sostuvieron el alias, pero de una forma tierna, para referirse a un jugador que tiene algo del síndrome Peter Pan, de guacho eterno, que parece no tener maldad y representa a los hinchas como uno más adentro de la cancha.

Tuve la posibilidad de contactarlo por teléfono y sacarme el gusto de intercambiar mensajes con uno de mis jugadores preferidos. El diálogo, fue algo así:

—  Qué tal Fermín, te la contesto en estos días que ahora ando por salir a la playa, ¿tenes apuro para la respuesta?
—  No hay apuro
Genial
Muchas gracias

(VA TANDA DE PREGUNTAS)

—  Que haces Seba ahí te mando las primeras preguntas, contestalas con audio nomas y si te copas te mando alguna mas

(DÍAS DESPUÉS)

—  Loco me olvide de responderte

Esta noche lo hago seguro, perdóname que se me pasó mal
En realidad me quedé pensando en la primera pregunta y me bloquee ahí

—  Tranqui
Genial
Cuando puedas me las mandas

—  A full, un abrazo

—  Vamo arriba
Otro!

(DÍAS MÁS TARDE)

—  Que haces Seba te quería decir que si la primera pregunta te rompe las bolas ignorala y arranca por la que quieras
Abrazo

—  Jajaja mal yo
Hoy lo hago
Me olvide soy una verga
Perdoname

—  Jajjaja
Vos tranqui

(UN DÍA DESPUÉS)

—  Ahí te arranco a contestar Fermín, es tarde? (23.53)

— Para nada bo
Manito haciendo OK 👍

— Vamo arriba

 

¿Quién es la persona más inteligente que conociste?
Esta pregunta me costó un huevo, pero sigo pensando y de arranque creo que es mi vieja. Porque la inteligencia de ella, las cosas que me dijo, me influyeron tanto en lo que he hecho, en lo que soy y en cómo hago las cosas.

 

¿Hay algún libro que te levante el espíritu? Uno al que recurras en momentos complicados…
He estado en momentos en que necesitaba motivación y me la puse a buscar en libros, por un lado, por otro, a ver si encontraba. Incluso en libros de autoayuda, en libros religiosos, en cartas que me ha escrito algún hincha de un equipo en el que estuve, ahora en unas memorias de un judío sefardí…Pero la verdad que no la encontré en la literatura. He leído a muchos deportistas también, pero todavía no di con un libro de referencia para levantarme el ánimo cuando estoy de bajón.

 

¿Cuál es tu objeto preferido?
Son dos, una pelota y un libro. No son uno u otro en particular, sino que el formato libro y el formato pelota en todas sus variables son dos objetos que me hace sentir bien el simple hecho de tenerlos cerca y tocarlos más allá de no estar jugando o leyendo.

 

¿Te molesta el apodo Papelito?
No me molesta para nada hoy por hoy. Lo que sí, si me preguntan de dónde salió, bueno, salió de forma despectiva, pero con el tiempo cambió mucho y la gente me lo dice con mucho cariño y no me lo tomo mal, me gusta el apodo porque me siento bien cuando me lo dicen.

 

¿Cuál es tu restaurant favorito?
El Mingus, en la calle Jackson. Ahí cómo de todo, pero lo que pido más es el ojo de bife con papas que tienen que es un espectáculo. 

 

¿Qué es lo que mas odiás del fútbol?
Es un ambiente en el que hace tanto que estoy metido que tengo gente querida en todos sus ámbitos, entonces no llego a odiar nada y he conocido a fondo a mucha gente de todas las posiciones y escalafones que puede tener este deporte y les tengo cariño. No odio a nadie y en todos lados encuentro algo o alguien a quien le tengo aprecio.

 

Si no hubieses sido futbolista…
Yo al mismo tiempo que jugaba ya estaba haciendo la carrera de profe de educación física y había empezado a trabajar también, a dar alguna clase infantil en el colegio al que fui y tenía la vida bastante encaminada y pensada para ser profe de educación física. Después me sorprendió cómo me fue yendo en el fútbol y fui cambiando de rumbo sobre la marcha.

 

¿Es muy embole concentrar?
No, sería un embole si no tuviese cosas que me guste hacer o amigos como tengo en la concentración. Es otra parte de esto, y a mí me gustan todas las partes. Y la noche antes de los partidos las necesito, he estado en lugares donde no se concentra y extrañé esa noche antes, de estar tranquilo, descansar, de disfrutar el tiempo para mí. Tengo tres hijos que me exigen mucho y estar en este lugar pensando en fútbol me encanta.

 

¿Alguna vez te agarraste a las piñas?
Sí, me agarré, claro. Como todos, perdí, gané, empaté, ha pasado de todo. Porque jugaba en un equipo de fútbol universitario y siempre había alguna cosa. Bueno, dos por tres, tampoco sieeempre.

 

Película favorita
El tigre y la nieve de Roberto Benigni

 

¿Te acordás de haber hecho el ridículo?
Jajaj, mil veces, con lo que hacemos que estamos tan expuestos es bastante constante
y no me importa.

 

¿Tenés algún vicio?
Me gusta tomar vino y cerveza también me gusta bastante (dale Lautaro, arrancá para allá, le dice a uno de sus hijos). Pero lo controlo mucho por la carrera que hago.

 

¿Quién es tu idolo?
De chico Guillermo Barros Schelotto y Carlitos Tevez. Los uruguayos ya fueron compañeros míos, entonces un poco escapan a la categoría de ídolo pero la verdad que a Diego Forlán Luis Suárez y Diego Godín los admiro muchísimo.

 

¿Puede ser que una vuelta saliste de noche con la camiseta de un rival (sin lavar)?
Habíamos jugado ese día contra Nacional estando en Miramar y cambié la camiseta con Angbwa Benoit, el camerunés, bah me la cambió obligado el pobre, porque yo se la pedí y el no se negó, la verdad que estuvo notable. Y esa misma noche la lleve al baile…Puesta.

 

¿Qué te tatuarías?
No tengo ningún tatuaje, me cuesta imaginar un dibujo para toda la vida porque soy muy cambiante, me pasa lo mismo con un libro o una peli preferida, van mutando. Si me decís sí o sí, me haría el nombre de mis hijos, que van a estar para siempre.

 

Pd. Aclaración. Esta partecita solo le va caer simpática a los hinchas de Nacional:

De lujo Seba, ¡mil gracias! Vamos por esa Libertadores…
¡Me muero por esa Libertadores!